Simonella: La firma del compromiso despejaría la incertidumbre

En el plano cambiario, independientemente del acuerdo con el Fondo y con las necesidades de financiamiento cubiertas, hay necesidad de divisas para que la economía funcione.

En el plano cambiario, independientemente del acuerdo con el
Fondo y con las necesidades de financiamiento cubiertas, hay necesidad de
divisas para que la economía funcione. En 2018 la salida de dólares llegó a
US$36000, en el primer trimestre de este año, hay un total negativo de US$4000
millones.

La conclusión es de los economistas del Consejo Profesional
de Ciencias Económicas de Córdoba (CPCE); es de decir la clave es de dónde se pueden
generar más dólares, apuntó Mary Acosta. Víctor Peralta planteó que todavía falta
el ingreso grueso de recursos de la cosecha y que hay limitaciones para la
salida de divisas vía viajes o gastos en el exterior. “La guerra comercial
entre Estados Unidos y China también impacta en Argentina”, definió.

A un año de que el Gobierno acudiera a buscar asistencia al
Fondo Monetario Internacional, el riesgo país subió 90%; la tasa de los Credit
Default Swaps alcanza 251%; la inflación acumulada es de 51,3% (hasta marzo);
el Producto cayó 2,7%; la deuda en relación al PIB aumentó 52,3%. Se cumplió el
ajuste de la base monetaria que sólo evolucionó 15,1%; mejoró el saldo de
balanza comercial fundamentalmente por la caída de importaciones y se cumplió
la meta de reducción de déficit fiscal primario (el financiero se incrementó
por el mayor peso de la deuda). Las reservas aumentaron por los recursos
ingresados por el Fondo.

La deuda bruta de la Administración Central tuvo su punto
más bajo en 2011, a partir de cuando empieza a subir hasta el salto entre 2017
y 2018. En la composición de la deuda lo que se registra entre diciembre de
2017 y el mismo mes de 2018 es la baja en 10 puntos de la que está en manos de
agentes públicos y la suba de la participación del sector privado y de los
organismos multilaterales.

Ese análisis en el tiempo, la participación de los privados
respecto del PBI se duplicó desde 2016, mientras que la de los organismos
multilaterales pasó de 5,3% en 2012 a 15% el año pasado.  De la deuda en poder de los privados el 36%
vence entre este año y el próximo y un 25% hasta 2025. Esos vencimientos
significan el 44,6% de la deuda global; equivale a US$80.000 millones. La
importancia del monto está vinculado con la necesidad de que se renueve. El 80%
son títulos y el 20% son Letras del Tesoro.

“El desafío está en ese segmento –dijo Simonella- porque lo
que está en poder del FMI se resolvería cumpliendo con el acuerdo mientras que
lo que está en manos de otros agentes del Estado también es más simple de
arreglar”.

Este años los vencimientos de capital e intereses suman US$
86448 millones y el año que viene, US$42.312 millones. El programa financiero
de Hacienda incluye una renovación de la deuda superior a lo programado, superó
el 70% en lo que va del año por lo que de acá hasta final de 2019 requeriría
renovar 35% de Lecaps y 46% de Letes.

En el primer trimestre la refinanciación intra sector
público fue completa; la conversión de moneda es de US$60 millones diarios.
Según el programa, en 2020 el 35% de los vencimientos está en bonos.

Respecto del acuerdo con el FMI, no acepta acumulación de
atrasos domésticos (deuda flotante) ni de deuda externa. El piso para el cambio
de reservas internacionales propias se flexibilizó en las últimas semanas para
intervenir en el mercado cambiario. Hay un techo al crédito del Banco Central
al gobierno. Los desembolsos de 2020 equivalen a US$3875 millones y en 2021
US$1937 millones. Este año, cuando llegue el último giro en unos 40 días, se
habrán completado US$22.555 milones.

Para financiarse este año no planea recurrir al mercado
internacional ni doméstico; respecto de los títulos de corto plazo contra un
vencimiento de US$19.300 millones prevé emitir US$7800 millones, lo que implica
que se desendeudará en Letes y Lecaps. 

“Si este plan se cumple, el 2020 se comenzaría con menos
incertidumbre”, planteó Peralta. De cara al próximo año, se espera menos
déficit primario y sí prevé recurrir al mercado doméstico para financiarse.
Debería, así, mantener el endeudamiento en Letes.

Entre los problemas latentes, Acosta mencionó la liquidez en
pesos que significan esos títulos que están impactados en los plazos
fijos.  En diciembre había unos $1,4
millones en plazos fijos; con la suba de la tasa en febrero se alcanzaron los
$1,5 millones. El Central viene fomentando (por ejemplo, con la posibilidad de
hacer colocaciones sin ser cliente) la competencia entre bancos para evitar el
corrimiento hacia el dólar.

Simonella sostuvo que si el Gobierno lograra que se firme el compromiso de los diez puntos bajaría la incertidumbre política.”Hay que pedirle a los dirigentes políticos responsabilidad por encima de sus ambiciones electorales”.

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