Las nuevas medidas incentivarán la consumo

Impactarán la estabilidad cambiaria, los incentivos del Gobierno y la postergación de suba tarifarias.

 

Los datos de actividad industrial
y de la construcción en abril (último dato disponible) hay una reducción de los
valores negativos. La mejora en enero y febrero de la construcción se explica
porque hubo partidas para la obra pública, que en marzo se amesetaron. La
industria es el sector más perjudicado de la economía real.

En abril los datos de industria
muestran una baja en todos los rubros. A partir de abril de 2018 se empezó a
sentir el impacto de la devaluación por lo que las nuevas comparaciones darán
cuenta de una retracción menor. Lo que hay es una acumulación de factores: más
importaciones, suba de tarifas, deterioro salarial que golpeó al consumo y el
proceso inflacionario.

Por la capacidad ociosa en todos
los rubros, es difícil pensar que haya nuevas inversiones por lo menos hasta
que no se avance en el uso de lo disponible. La refinación de petróleo es la
rama con menos capacidad ociosa y así y todo llega a 24%.

En el caso del empleo registrado,
hacia el tercer trimestre de 2018 comienzan a ser negativas y todavía se
mantienen en esa tendencia. Sólo los asalariados de casas particulares muestran
un alza y estabilidad en ese período. Los asalariados privados suman seis
millones y los públicos, tres millones.

La variación interanual entre
marzo y marzo, sólo hay una mejora en asalariados de casas particulares y
empleados públicos; en ese lapso se perdieron unos 270.000 puestos. En la
comparación por sectores, el único que presenta una variación positiva es el
primario que es poco demandante de mano de obra. El mayor descenso en términos
absolutos es para la industria.

La devaluación más intensa del
año pasado empujó la tasa de inflación en los primeros meses de este año que
genera un impacto en el salario real: la inflación núcleo se mantiene sostenida
lo que implica un mayor desafío a la hora de controlarla.

Los salarios en 2018 no pudieron
recuperar la pérdida de poder adquisitivo; para este año la pauta sugerida por
el Gobierno es de alrededor de 28%, por lo que en dos años la pérdida sería de
20 puntos. La novedad es que ya hay muchas paritarias cerradas con cláusula
gatillo o con revisiones  más cortas que
las que se venían pautando.

Por supuesto, el impacto final de
la cadena es en el consumo que hasta el primer trimestre no mostraba reacción. Las
medidas anunciadas por el Gobierno como el Ahora 12 sin interés o el esquema de
subsidios para 0km tendrán efecto en los próximos registros.

José Simonella, presidente del CPCE, planteó que tanto los planes sin interés como los créditos de Anses impulsarán el consumo y que también habrá efecto del freno a la suba de tarifas. “La estabilidad del tipo de cambio también juega un rol importante para aquellos que tienen posibilidad de gastar; pueden tomar decisiones que postergaban por la incertidumbre”.
 
“Si no hay ruido externo, se puede sostener la estabilidad cambiaria hasta las Paso. De ese resultado podría haber derivaciones”, indicó. 
 
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